Rosario Castellano
Con el cabello atado
Acá estás vos otra vez
dándome vueltas en la cabeza
y doliéndome
como aquellos peinados infantiles
como aquellos peinados infantiles
que estiraban mi cabello hasta volverlo ajeno
hasta que la corteza capilar eliminaba
transitoriamente toda subversión.
Caverna de greda con portón de acero.
Todo me lleva a vos
Caverna de greda con portón de acero.
Todo me lleva a vos
dándome vueltas en la cabeza.
Mar revuelto
Te derrumbás en mis costas
como la ola de un mar bisiesto
desmedido y oscuro
bello y siniestro.
Tu viaje no se calma en el hallazgo
de la arena donde hacen pie los niños
ni busca un margen soleado
para esperar las visitas
de embarcados y marinos.
El océano en vos siempre es naufragio.
Líquido
Me llenás el buche de palabras
de un indecible hervor que quema
y como el viento huye irreparable
y se me escurre irreversible / líquido.
Te me vas despasado / sin repaso
a calmar otra sed / agüita fresca
y a mojar otros labios que te traguen
las estrías de luz, la intemperancia
lo que vino con vos y hoy se está yendo.
Pulso otoñal
Cuando el otoño tiembla en la semilla
y el amor desborda cada trillo
te atraviesa el costado un niño errante
que camina hacia el sol / al mediodía.
Mariposa de fuego / sueño leve
la cicatriz de tu piel no tiene urgencias.
Es un faro tu voz donde se escucha
en altavoz dar la retirada
y da miedo seguir / abrirse paso
en lo oscuro y la luz entrecortados
y escuchar que atrás del hombro chista
una voz disfrazada de la tuya
ordenando reagruparse y dar la vuelta.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada